Fenasoja 2026 | Agroindustria y comercio fortalecen la relación entre Misiones y Brasil: “Si pensamos como región, vamos a desarrollarnos más como una zona trinacional”
La edición número 60 de la feria Fenasoja 2026 volvió a exhibir el peso económico del agronegocio brasileño y, al mismo tiempo, abrió un debate estratégico sobre las posibilidades de integración productiva entre la provincia de Misiones, el sur de Brasil y Paraguay.
Uno de los que planteó con mayor claridad esa visión regional fue Gerson Lauermann, ex presidente de la exposición y actualmente vinculado al comercio exterior. Durante una entrevista realizada en el marco de la muestra, destacó tanto el crecimiento de la feria como el potencial económico de una integración más profunda entre las regiones fronterizas.
“Cumplimos 60 años de exposición. Yo tuve la suerte de ser el presidente de la exposición de los 50 años y lo impresionante que es Fenasoja es que a cada edición crece”, señaló Lauermann. Según explicó, las buenas condiciones climáticas y la decisión de mantener el ingreso libre al predio favorecieron una gran concurrencia de público. “Deberíamos llegar a los 350 mil visitantes en los 10 días de exposición”, afirmó.
Una feria que refleja el poder industrial del agro
Aunque históricamente vinculada a la soja, Fenasoja se transformó con los años en una de las principales ferias multisectoriales del sur brasileño. Lauermann remarcó que la región de Santa Rosa concentra una poderosa estructura industrial asociada al agro.
“Santa Rosa es la cuna nacional de la soja. Acá en la zona se produce un 60% de las cosechadoras de Brasil”, explicó, aludiendo al fuerte desarrollo del polo metalmecánico regional y a la presencia de fabricantes de maquinaria agrícola vinculados a grandes multinacionales.
Ese entramado industrial, sostuvo, se convirtió en uno de los motores económicos del noroeste de Rio Grande do Sul. “Hay mucha industria que se desarrolló para producir para estos grandes grupos multinacionales”, indicó.
La feria funciona además como espacio de articulación comercial. Lauermann comentó que durante la exposición se realizaron rondas de negocios enfocadas especialmente en el sector metalmecánico, con participación de empresarios argentinos interesados tanto en adquirir equipamiento como en evaluar oportunidades de producción conjunta.
“Vinieron empresas argentinas a ver lo que se produce acá, para analizar si se puede fabricar allá o comprar componentes de acá”, señaló.
Misiones, Brasil y Paraguay: pensar la región como un bloque productivo
Uno de los ejes centrales de su análisis estuvo puesto en la necesidad de abandonar una visión exclusivamente nacional y avanzar hacia una lógica regional trinacional.
“Si pensamos un poco más como región, seguramente vamos a desarrollarnos más, no solamente como Brasil y Argentina, sino como una zona trinacional”, sostuvo.
En ese sentido, recordó los históricos vínculos entre Santa Rosa y la ciudad de Oberá, incluyendo acuerdos de hermanamiento y la fuerte presencia de familias con raíces compartidas entre ambos lados de la frontera.
“Tenemos una cercanía muy grande. Hay mucha gente que tiene parientes en Misiones, en Paraguay y en esta zona de Brasil”, explicó.
También destacó la relación económica con el departamento paraguayo de Itapúa y el creciente intercambio productivo en toda el área fronteriza.
El maíz, una oportunidad concreta para Misiones
Entre los ejemplos más concretos de complementariedad económica, Lauermann mencionó la demanda de maíz del sur brasileño, particularmente para la producción porcina y lechera.
Explicó que en Santa Rosa funciona un frigorífico que procesa alrededor de 7.000 cerdos diarios, una actividad que demanda enormes volúmenes de alimentación animal.
“Si tuviéramos maíz para traer de Misiones, ciertamente consumiríamos todo acá”, aseguró.
El empresario explicó que tanto Rio Grande do Sul como Santa Catarina enfrentan déficit de maíz y deben abastecerse desde regiones lejanas como Mato Grosso, a más de mil kilómetros de distancia.
“Nosotros no producimos maíz suficiente para el consumo que hay en el sur de Brasil”, indicó.
Desde su perspectiva, allí aparece una oportunidad estratégica para Misiones, tanto por cercanía geográfica como por capacidad productiva.
Producir para el mercado brasileño
Lauermann planteó además que cualquier discusión sobre diversificación productiva en Misiones debería contemplar la demanda concreta del mercado brasileño.
“Misiones está cerca de un mercado de más de 120 millones de habitantes”, afirmó en referencia al sur de Brasil y las regiones vecinas.
A partir de su experiencia en importación y exportación, sostuvo que la clave pasa por orientar la producción hacia aquello que efectivamente tiene demanda.
“A mí me interesa vender lo que el cliente quiere comprar, lo que el mercado está interesado en comprar”, resumió.
Según explicó, la provincia ya demuestra una elevada capacidad agroproductiva a través de actividades como la yerba mate, el té y la forestoindustria, pero considera que existen posibilidades de incorporar nuevas producciones destinadas al mercado brasileño.
“Las tierras son fértiles. Se ve por la producción de yerba, de té y de madera. Pero se podría producir otra cosa más y rentabilizarse mejor para vender a Brasil”, expresó.
Agroindustria y proteínas: la apuesta del futuro
El ex presidente de Fenasoja también vinculó el desarrollo regional con la creciente demanda mundial de alimentos y proteínas.
Destacó que el sur brasileño avanzó en los últimos años desde la producción primaria hacia procesos de industrialización, especialmente en la cadena sojera.
“Estamos trabajando también para industrializar la soja. Sacamos aceites, pellets y otros alimentos para generación de proteínas”, explicó.
En su visión, el crecimiento demográfico global abre una ventana estratégica para América Latina.
“La población mundial crece y no hay proteínas suficientes para alimentar al mundo”, sostuvo.
Por eso consideró que países como Brasil, Argentina y Paraguay tienen la posibilidad de consolidarse como grandes abastecedores globales de alimentos.
“Nosotros en Latinoamérica tenemos la posibilidad de ser productores y abastecedores de alimento para el mundo”, afirmó.
La combinación entre producción agrícola, industrialización, maquinaria agrícola y cadenas de proteínas animales aparece así, en la mirada de Lauermann, como el núcleo del desarrollo económico regional.
“Los polos industriales acá son grandes y siguen desarrollándose”, concluyó.
Fuente: MisionesOnline






