Con Vaca Muerta como motor, la Argentina exportó más petróleo que soja y maíz en plena cosecha gruesa
Las ventas externas del crudo se cuadruplicaron en un año, según los últimos datos del Indec. La suba de precios internacionales y el impulso del yacimiento petrolífero en Neuquén fueron cruciales. Lo que esperan los especialistas.
Las exportaciones argentinas marcaron nuevos máximos en mayo, al totalizar los US$9537 millones y lograr un superávit comercial superior a los US$3500 millones, según los datos que publicó el Indec.
Esas cifras récord se sustentaron más que nada en las exportaciones de materias primas (sin industrialización completa en territorio local), pero la conformación de esa canasta de productos evidenció un cambio radical: por primera vez, la Argentina exportó más petróleo crudo que maíz y soja, en plena temporada de cosecha gruesa.
Los datos del Intercambio Comercial Argentino (ICA), que difundió este jueves el Indec, fueron celebrados por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó el nuevo récord para las ventas al exterior y, además, el salto del sector energético en la composición de esa balanza.
El dato se perfila como el inicio concreto de un camino en el que, coinciden el Gobierno, los analistas y hasta el FMI, la Argentina dejó de ser importador para ser exportador energético.
En ese contexto, las exportaciones del rubro Combustibles y Energía aumentaron en mayo 167,1% contra el mismo mes de 2025 y acumulan un crecimiento interanual de 44% para el período enero-mayo. Mientras las de Productos Primarios (granos y oleaginosas sin procesar) subieron 22,5% en mayo y 28,9% interanual para los primeros cinco meses.
Las ventas externas de combustibles y energía llegaron a US$1745 millones en mayo. El petróleo explicó US$1172 millones deese total, un salto de 322% interanual.

Los 10 principales productos que exportó la Argentina en mayo de 2026. (Foto: ICA/Indec)
Con esos datos, el crudo sin procesar se convirtió en mayo en el principal producto de exportación local, al representar el 12,3%. Y destronó a los “pesos pesados” del campo en plena temporada alta de embarques.
Así, el maíz y la soja, con 9% y 8,8% respectivamente, quedaron en segunda y tercera posición entre los 10 principales productos de exportación argentina. La soja sin procesar quedó cuarta con 6,6%.
El petróleo sin procesar también lideró el acumulado de exportaciones entre enero y mayo: representó 9,3% del total, seguido por el maíz (8,7%) y la harina de soja (8,1%)
Las razones por las que el petróleo fue el principal producto de exportación en mayo
El petróleo relegó en mayo a los emblemáticos productos del campo —históricos ganadores en las exportaciones— por una combinación de factores externos e internos.
La guerra entre EE.UU. e Irán, que se extendió por casi tres meses, y el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el transporte global de crudo y gas, impactaron en los precios de la energía, que llegaron a subir a niveles récord en al menos cuatro años.
El salto en los valores internacionales y la necesidad de los países de garantizarse suministro -que antes iban a buscar al golfo Pérsico— volcó el interés por el petróleo local, impulsado por la expansión de Vaca Muerta, que mes tras mes incrementa su producción y apunta a llegar a los 100.000 barriles en el corto plazo.
Con obras terminadas y otras en marcha (como el oleoducto VMOS que unirá desde fines de año Neuquén con la costa de Río Negro) para el transporte del petróleo, se amplía la infraestructura para incrementar las exportaciones.

En ese marco, de acuerdo con los datos del Indec, el petróleo cuadriplicó sus ventas entre mayo de 2025 y el mes pasado, al pasar de US$278 millones a los actuales US$1172 millones. Eso respondió a un aumento interanual de 49,9% en los valores y por un crecimiento del 78,5% interanual en el volumen exportado.
Del rubro energético, también subieron las exportaciones de propano (278%), butano (87%) y naftas (32%), aunque con ventas por debajo de los US$100 millones cada uno.
Las expectativas para la energía argentina tras el acuerdo en Medio Oriente
El conflicto en Medio Oriente derivó en un fuerte aumento de los valores de la energía y encontró a la Argentina en expansión en materia de producción, infraestructura y planificación para incrementar las ventas externas de energía, con el petróleo y el gas como los principales ejes.
El acuerdo de paz que firmaron EE.UU. e Irán llevó al precio internacional del crudo a menos de US$80, un retroceso de más de 40% respecto del máximo que tocó a mediados de marzo.
Desde la industria petrolera local y los analistas de mercado consideran que el acuerdo de paz no quitará del centro de atención a Vaca Muerta.
“Este escenario bélico dejó un impacto concreto a nivel global, que hace que muchos compradores de petróleo y de GNL prefieran asegurar diversidad de puntos de abastecimiento para evitar, este, las dependencias que le han causado tanto daño», planteó Juan Bosch, ceo de Saesa.
Al respecto, planteó que “por su ubicación geográfica y por las rutas que puede utilizar, la Argentina tiene una posición de ventaja que no va a cambiar y mantiene el atractivo global por los activos energéticos locales».
En ese sentido, en el sector ratifican las perspectivas de que las exportaciones de petróleo y gas seguirán al alza y podrían superar los US$36.000 millones para 2030.
Esos cálculos se basan en las inversiones previstas, tanto para la exploración en Vaca Muerta como para las obras de producción, transporte (oleoductos y gasoductos) y exportación, muchas de las cuales están incluidas en el RIGI.

El presidente de YPF, Horacio Marín, se mostró optimista sobre el futuro energético de la Argentina. En un encuentro con periodistas del que participó TN, dijo que los planes de inversión, tanto para exportar petróleo como para el gas por barco, resisten precios internacionales más bajos que los actuales.
Sobre los proyectos de GNL cuyas exportaciones se iniciarán en 2027, remarcó que a los europeos (como Alemania, que ya contrató por adelantado varios barcos) se sumaron potenciales clientes en Asia, impulsados por la necesidad de garantizarse la provisión de gas importado, tras los recortes que vivieron por el cierre de Ormuz.
Fuente:TN





