El Gobierno nacional prepara más recortes para sostener el superávit fiscal exigido por el FMI

El Gobierno endurecerá el ajuste fiscal con recortes en provincias y obra pública para acercarse al 1,6% de superávit del PBI exigido por el FMI. Sin embargo, economistas proyectan que la meta se reducirá a 1,3% ante la caída de la recaudación y la baja de impuestos.
- Javier Milei ratificó ante empresarios que profundizará la “motosierra” para mantener el superávit.
- El Gobierno enfrenta dificultades para alcanzar el 1,6% del PBI pactado con el FMI.
- Se evalúan recortes en transferencias a provincias y cierre total de la obra pública.
- Analistas prevén que el superávit se ubique en torno al 1,3% del PBI.
- La caída en la recaudación y la baja de impuestos complican las cuentas públicas.
El presidente Javier Milei ratificó ante el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP) que el Gobierno profundizará la política de recortes conocida como “motosierra” para mantener el superávit fiscal. La promesa se produce en un contexto de presiones políticas en el Congreso y de recursos tributarios por debajo de lo esperado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, cuenta entre sus alternativas con un ajuste mayor sobre las transferencias a provincias, un freno total a la obra pública y más restricciones en partidas sensibles. La meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es de un superávit primario de 1,6% del PBI, aunque en el mercado estiman que apenas se llegaría al 1,3%.
La pérdida de ingresos derivados de la baja del Impuesto PAÍS y de las retenciones al sector agropecuario, que aportaban aproximadamente un punto del PBI, obliga a compensar con mayores recortes. El economista de Cohen Aliados Financieros, Martín Polo, advirtió que “los ingresos no están asegurados en esta economía” y que esa reducción de impuestos “deja al Gobierno mucho más expuesto a aplicar mucho más motosierra de lo que lo está haciendo”.
El especialista remarcó además que la falta de respaldo legislativo incrementa las tensiones. “El Gobierno no ganó ni una votación en el recinto. También tuvimos la noticia de que empiezan a resquebrajarse ese blindaje que tenía de los vetos”, señaló Polo.
Por su parte, el economista Luis Secco coincidió en que “el tema fiscal viene comprometido este año, más allá de los proyectos que se aprobaron en el Congreso, porque el gasto está aumentando por encima de la inflación y los ingresos crecen menos”. Según sus cálculos, los próximos cinco meses requerirán un ajuste aún más fuerte que en 2024 para acercarse al 1,6% de superávit.
Los datos de la Asociación Argentina de Contribuyentes (ARCA) muestran una evolución irregular de la recaudación en términos reales: crecimiento de 6% en enero, 12% en febrero, 7% en marzo y 6,5% en abril, pero una caída de 18% en mayo por efecto de comparación con 2024, seguida de subas moderadas en junio (2%) y julio (4,6%).
En este escenario, la elevada tasa de interés limita las posibilidades de reactivación económica antes de las elecciones de octubre, lo que complica aún más la meta fiscal del Gobierno.
Fuente: MisionesOnline