Diseño: la birome BIC se convirtió en una lámpara que brilló en una de las muestras más importantes del mundo

Un diseñador italiano se inspiró en el invento argentino y lo convirtió en la sensación de Maison&Objet 2026. Así es la lámpara BIC

La birome BIC es un objeto tan cotidiano que se tornó invisible. Estaba en el fondo de cada mochila, en la recepción de los hoteles y en el bolsillo de cada estudiante. El bolígrafo BIC Cristal, ese icónico invento argentino, era el rey del escritorio, pero nadie esperaba que un día reclamara el trono del salón como una lámpara, menos en Francia, en una de las muestras de diseño más importantes del mundo.

En la feria Maison&Objet 2026, entre muebles vanguardistas y tecnología minimalista, apareció un gigante: una lámpara de 178 centímetros de largo.

Una lámpara genial que se llevó todas las miradas en Francia.

El diseño de la lámpara BIC de Mario Paroli

El diseñador italiano Mario Paroli, bajo el ala irreverente de la firma italiana Seletti, decidió que la birome no debía morir en el olvido del cajón. Probablemente tenía una en sus manos para anotar la idea que se le ocurriera y fue la birome la reclamó el protagonismo de la idea. En un acto de audacia «pop», el creativo tomó la silueta inconfundible del bolígrafo y la amplificó 12 veces su tamaño original.

Esta BIC en la oficina tiene un papel más «brillante».

La transformación que logró fue mágica:

  • El tubo central, donde antes descansaba la tinta, ahora alberga una fuente de luz LED cálida que recorre toda la pieza, transformando el plástico en una escultura brillante.
  • Paroli no escatimó en detalles. El cuerpo hexagonal transparente, el capuchón con su clásico orificio y el extremo de color están ahí, presentes en versiones de pie, colgante y de pared.
  • La colección respeta la trilogía sagrada: azul, negro y rojo, colores que, al encenderse, inundan el ambiente con una sensibilidad que es, al mismo tiempo, futurista y profundamente nostálgica.

De la escritura al espacio habitable

Lo que hace atractiva a la lámpara BIC de Seletti no pasa solo por su tamaño, sino lo por lo que representa. No intenta «ennoblecer» el bolígrafo con materiales preciosos como el oro o el mármol, lo celebra en su simpleza original de plástico.

Es un tributo a la democratización del diseño. Ese objeto que atravesó generaciones ahora podrá iluminar nuestras casas, recordándonos que la belleza no siempre está en lo complejo, sino en lo que nos es familiar. En 2026, la birome ya no escribe historias en papel: ahora las ilumina en el salón de nuestras casas.

También en versión negra la lámpara BIC.

La birome, un invento argentino

Detrás de este objeto global hay una historia hecha en Argentina: la birome original -tal como se la conoce- fue desarrollada y patentada en Argentina por Ladislao José Bíró, inventor húngaro radicado en el país desde 1940.

En 1943, Bíró registró el bolígrafo en Buenos Aires y dio origen a uno de los inventos argentinos más influyentes del siglo XX.

Esa carga simbólica potencia aún más el gesto de Seletti: llevar un invento nacido de la funcionalidad extrema al terreno del diseño emocional.

Fuente: DiarioUno

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