Coparticipación en caída y presión sobre el gasto: Misiones perdió casi $80 mil millones en tres meses: “Está muy compleja la situación” afirmó Sartori
El ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, advirtió sobre el fuerte impacto de la caída de recursos nacionales y la baja en la recaudación provincial. Detalló que la provincia aporta a Nación unos $200 mil millones mensuales en IVA y recibe solo $10 mil millones, mientras crecen las demandas sociales y los costos del Estado.
Misiones no escapa a la situación de crisis que atraviesan todas las provincias del país, en un escenario financiero complejo marcado por la caída de la coparticipación federal y la disminución de la recaudación propia. Así lo explicó el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, quien alertó que en el primer trimestre del año ya se registró una pérdida cercana a los $80.000 millones en recursos provenientes de Nación.
“El vecino no comprende esta dimensión. Cree que todos esos impuestos vienen al Estado provincial, pero no es así”, sostuvo Sartori, al detallar el funcionamiento del sistema de coparticipación. Según explicó, Misiones aporta alrededor de $200.000 millones mensuales en concepto de IVA, pero recibe apenas $10.000 millones de retorno.
El funcionario remarcó además una histórica asimetría en la distribución de recursos: “Estamos entre la séptima y la octava economía del país, pero recibimos recursos como la decimosexta”.
Menos ingresos y más demanda social
La caída de ingresos se da en paralelo a un incremento sostenido en la demanda de servicios públicos. Sartori señaló que el contexto económico empuja a más personas hacia el sistema estatal. Esto ocurre porque al haber caído el poder adquisitivo de los trabajadores argentinos, o directamente el empleo, hay mucha gente que deja de pagar los servicios de medicina prepaga, y ahora demanda atención en el sistema público. Lo mismo pasa con la educación y con el transporte. Todo eso genera más presión sobre el Estado.
A esto se suma el aumento de costos operativos, como el combustible, que tuvo subas del 20% en marzo, impactando directamente en servicios esenciales como la recolección de residuos o el necesario abastecimiento de vehículos policiales, sanitarios, etc.
En paralelo, la recaudación provincial también muestra signos de deterioro. “Tenemos una caída que ronda el 40%, lo cual es sumamente preocupante”, advirtió el ministro, al explicar que la baja del consumo afecta directamente los ingresos del Estado.
El peso de los salarios y el equilibrio fiscal
Uno de los principales compromisos del presupuesto provincial es el pago de salarios. Sartori detalló que la masa salarial mensual asciende a $136.000 millones, incluyendo activos y pasivos.
En ese contexto, relativizó el impacto de transferencias extraordinarias desde Nación, como por ejemplo los ATN, que cuando llegan, suelen ser sumas de entre 4 o 5 mil millones. Un número ínfimo si se tiene en cuenta el número total en sueldos de activos y jubilados. Sin contar el resto del gasto que demanda la seguridad, la salud y la educación, por mencionar solo los principales servicios que presta la provincia.
El funcionario aseguró que, pese al escenario adverso, la prioridad del gobierno provincial es garantizar el pago de sueldos en tiempo y forma, a diferencia de otras provincias donde hace rato se registran pagos escalonados.
Ante la pregunta de si en Misiones se podría llegar a vivir una situación similar, Sartori expresó que “se viene trabajando para que eso no suceda, ese es el objetivo central, pero que todo depende de cómo continúa la situación económica. El gobernador está pendiente con todo su equipo de economía, con el ministro de Hacienda,trabajando en forma continua para poder cumplir con el salario, con las acciones de gobierno, con las gestiones que se llevan adelante para mejorar la calidad de vida de la gente.
Ajustes, recortes y medidas de contención
Para sostener el equilibrio fiscal, el Gobierno implementó medidas de reducción del gasto. Entre ellas, Sartori mencionó la disminución del 40% de la planta funcional en áreas específicas y la eliminación de más de 100 cargos jerárquicos.
También destacó la licitación del puerto de Posadas como una estrategia para reducir costos: “Significan $700 millones que se ahorra el Estado y que pasan a manos privadas para su operación”.
En paralelo, la provincia gestiona un reclamo ante Nación por deudas acumuladas que oscilan entre $350.000 y $380.000 millones, en parte vinculadas al Consenso Fiscal.
Un 2026 con perspectivas complejas
Sartori anticipó que el escenario para este año seguirá siendo difícil: “Las previsibilidades indican que vamos a tener una mayor caída en la coparticipación debido al contexto económico”.
El impacto no solo se limita al sector público. El ministro advirtió que la crisis también afecta a la actividad privada, con caída del consumo, cierre de empresas y menor circulación de dinero, lo que repercute nuevamente en la recaudación.
En ese marco, el gobierno provincial busca sostener programas como Ahora Misiones y líneas de financiamiento para sectores productivos, con el objetivo de amortiguar la caída económica y preservar el empleo.
Crisis yerbatera y rol limitado del Estado
Otro de los focos de preocupación es el sector yerbatero. Sartori reconoció que la provincia actúa como mediadora en un contexto donde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) perdió capacidad de regulación.
“El costo de producir yerba ronda los $320 sin ganancia, pero los precios no acompañan. Hay yerbales abandonados y una crisis que impacta directamente en la economía de los municipios”, explicó.
En ese contexto, el funcionario descartó la posibilidad de intervención directa del Estado provincial en el mercado: “El movimiento yerbatero es de $400.000 millones. Es imposible que la provincia absorba eso con los recursos actuales”.
La estrategia oficial apunta a generar mesas de diálogo entre productores, secaderos e industriales, además de gestionar financiamiento para sostener la actividad.






