Con gol de Di Lollo, Boca se quedó con un Superclásico plagado de polémicas: a River le echaron un jugador en el minuto 9 y otro en el final
Boca Juniors le ganó 1-0 a River, en la Bombonera, por el Torneo Clausura. Di Lollo marcó en el primer tiempo el gol del triunfo xeneize. River sufrió las expulsiones de Martínez Quarta en el minuto 9 y Montiel en el 78.
Boca se quedó con una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino al derrotar 1-0 a River en La Bombonera, en un encuentro que tuvo como protagonista a Lautaro Di Lollo, autor del único gol, pero que también quedó atravesado por las decisiones del árbitro Nicolás Ramírez. La expulsión de Lucas Martínez Quarta en el comienzo, la segunda tarjeta roja para Gonzalo Montiel y varios reclamos del equipo visitante contra el arbitraje y el VAR marcaron una tarde de máxima tensión.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena consiguió una victoria de enorme valor en la fecha 15 del Torneo Clausura, en un partido que se modificó sustancialmente antes de los diez minutos. River, conducido por Leonardo Ponzio, debió afrontar prácticamente todo el encuentro en inferioridad numérica y terminó con nueve futbolistas.
La primera gran controversia llegó cuando apenas se habían disputado siete minutos. Santiago Ascacíbar filtró una pelota para Miguel Merentiel, que buscaba avanzar hacia el arco rival, y Lucas Martínez Quarta lo sujetó para detener su carrera.
Nicolás Ramírez dejó seguir la acción en primera instancia, pero recibió el llamado de Silvio Trucco desde el VAR. Después de revisar las imágenes en el monitor, sancionó la infracción y expulsó directamente al defensor de River por considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol.
La decisión provocó fuertes protestas del conjunto visitante. Si bien el agarrón y la infracción fueron evidentes, la discusión se concentró en la interpretación de la jugada como una oportunidad manifiesta de gol. La expulsión obligó a Ponzio a modificar rápidamente su planteo. Lucas Beltrán dejó el campo de juego y Lautaro Rivero ingresó para recomponer la defensa, en una variante que condicionó la estructura ofensiva del Millonario.
Boca aprovechó la superioridad numérica y encontró la ventaja a los 27 minutos. Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y Lautaro Di Lollo se impuso en el área para conectar un cabezazo que superó al arquero Santiago Beltrán. El defensor, que minutos antes había sido amonestado, terminó convirtiéndose en el protagonista de la conquista.
Sin embargo, el gol también generó reclamos. Los futbolistas de River protestaron por un supuesto agarrón de Di Lollo sobre Lautaro Rivero durante la disputa aérea. En la repetición se observó un forcejeo entre ambos defensores y un leve estiramiento de la camiseta del jugador visitante. Ramírez convalidó el tanto y no hubo una intervención del VAR para modificar la decisión.

Con el 1-0, Boca tuvo oportunidades para ampliar la diferencia. Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar y el propio Di Lollo participaron de las aproximaciones más peligrosas, mientras River intentaba reorganizarse y encontrar alguna posibilidad de contraataque.
En el complemento, la tensión continuó y las decisiones disciplinarias volvieron a generar discusiones. Una de las acciones más reclamadas por River tuvo como protagonista a Lautaro Blanco, quien cometió una fuerte infracción sobre Tobías Andrada. Los jugadores del Millonario pidieron la expulsión del lateral de Boca, pero Ramírez resolvió mostrarle solamente la tarjeta amarilla.
La segunda expulsión de River llegó con Gonzalo Montiel, que también vio la tarjeta roja y dejó al equipo de Ponzio con nueve jugadores para afrontar el tramo final. La inferioridad numérica terminó de complicar las posibilidades del visitante de buscar el empate.
Del lado de Boca, el resultado permitió administrar la ventaja y sostener una victoria que tuvo en Di Lollo a su principal figura. El Xeneize logró imponerse en su estadio en un clásico que, más allá del resultado, dejó una discusión arbitral que seguramente continuará después del pitazo final.
La actuación de Ramírez, con la intervención de Trucco en el VAR, quedó bajo la lupa por la expulsión inicial de Martínez Quarta, los reclamos por el gol y la infracción de Blanco que River entendió que merecía una sanción mayor. Una tarde de festejo para Boca y de bronca para River, que terminó con dos jugadores menos y cuestionamientos a las decisiones arbitrales.
Con este triunfo, Boca se coloca en el primer puesto de la tabla anual y ya aseguró su clasificación para la próxima edición de la Copa Libertadores.
Fuente: MisionesOnline




