Residuos electrónicos: advierten que la obsolescencia de los televisores puede acelerar el descarte de equipos

El Global E-waste Monitor 2024 de las Naciones Unidas proyecta que los residuos electrónicos alcanzarán los 82 millones de toneladas en 2030. Entre los factores que preocupan está la obsolescencia del software: algunos televisores inteligentes dejan de recibir actualizaciones o pierden compatibilidad con aplicaciones de streaming antes de que termine la vida útil de su hardware.

La creciente generación de residuos electrónicos vuelve a poner el foco en la vida útil de los dispositivos tecnológicos y en las decisiones de consumo. En el caso de los televisores inteligentes, la interrupción de las actualizaciones de software puede dejar obsoletos equipos que todavía funcionan, obligando a los usuarios a convivir con limitaciones de rendimiento o a reemplazarlos antes de tiempo.

Frente a este escenario, extender el soporte tecnológico aparece como una alternativa para reducir el descarte prematuro y avanzar hacia un consumo más sostenible.

Cuando el software queda atrás, aunque el televisor siga funcionando

En un mercado donde la tecnología evoluciona rápidamente, los televisores inteligentes enfrentan una dificultad que no siempre está relacionada con el desgaste físico del equipo. Según estimaciones de CEDIA (Association for Smart Home Professionals), el hardware de un televisor inteligente puede durar entre siete y diez años, mientras que algunos sistemas operativos nativos dejan de recibir actualizaciones después de cuatro a seis años de uso.

La falta de soporte también puede afectar la compatibilidad con aplicaciones de streaming. Algunas plataformas dejan de funcionar en determinados modelos o ya no reciben actualizaciones, lo que limita las posibilidades de uso de dispositivos que todavía conservan su capacidad de funcionamiento.

Esta situación expone una de las formas de obsolescencia tecnológica en el entretenimiento doméstico: el equipo no necesariamente presenta fallas físicas, pero pierde prestaciones porque el software deja de actualizarse o las aplicaciones dejan de ser compatibles.

Ante esa situación, los usuarios pueden optar por seguir utilizando un televisor con funciones limitadas o reemplazarlo por uno nuevo, incluso cuando el anterior todavía tiene varios años de vida útil.

Las actualizaciones de software, una alternativa para reducir residuos

Especialistas en sustentabilidad tecnológica señalan que prolongar los ciclos de actualización del software puede contribuir a disminuir la generación de residuos electrónicos. Mantener los sistemas operativos actualizados permite extender la utilidad de los dispositivos y reducir la necesidad de reemplazarlos únicamente por limitaciones tecnológicas.

En ese contexto, Roku destaca su sistema operativo Roku OS como una alternativa orientada a mantener vigente la experiencia de entretenimiento en el hogar. La compañía informa que ofrece actualizaciones automáticas de software al menos dos veces al año, con nuevas funcionalidades y mejoras para sus dispositivos.

Según la empresa, estas actualizaciones alcanzan tanto a los reproductores de streaming que comercializa desde su llegada a la Argentina en 2017 como a los modelos más recientes y los televisores que incorporan Roku OS de manera integrada.

El objetivo es mantener una interfaz actualizada y favorecer la compatibilidad con aplicaciones de streaming. No obstante, la disponibilidad de cada aplicación y sus actualizaciones también depende de las decisiones y los requisitos técnicos de sus respectivos proveedores.

En el mercado argentino, la plataforma Roku OS está integrada en televisores de marcas como Noblex y AOC, que combinan el hardware de cada fabricante con el sistema operativo de Roku.

Estos modelos ofrecen acceso a distintas aplicaciones de streaming mediante una interfaz diseñada para facilitar la navegación y el acceso a contenidos. La propuesta busca mantener actualizada la experiencia de uso a través de las mejoras de software.

La duración del soporte tecnológico y la compatibilidad con las aplicaciones son aspectos que los consumidores pueden considerar al elegir un televisor.

En un contexto de crecimiento de los residuos electrónicos, prolongar la vida útil de los equipos constituye una de las variables a tener en cuenta para reducir el descarte prematuro de dispositivos.

Fuente: MisionesOnline

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