La querella pidió agravar la acusación contra el motociclista que atropelló y mató al soldado Barrientos en la Costanera de Posadas durante los festejos del Mundial

La presentación fue realizada ante el Juzgado de Instrucción N°7. La familia de Rodrigo Adán Barrientos solicitó que el hecho deje de investigarse como un homicidio culposo en un siniestro vial y sea recaratulado como homicidio simple con dolo eventual, además de incorporar una tentativa de homicidio por el joven que acompañaba a la víctima.

La causa que investiga la muerte del soldado voluntario Rodrigo Adán Barrientos, ocurrida durante la madrugada del domingo sobre la avenida Costanera de Posadas, sumó un nuevo capítulo judicial. Luego de que el juez de Instrucción N°7, Miguel Mattos, indagara e imputara a Juan Gabriel D. N., de 18 años, por el delito de homicidio en accidente de tránsito agravado por la presunta fuga, la querella presentó un escrito en el que solicita un cambio sustancial en la calificación legal del expediente.

El planteo, impulsado por Ricardo Javier Barrientos, hermano de la víctima y querellante particular, con el patrocinio del abogado Federico Aurelio Esquivel, pide que la causa sea recaratulada provisoriamente como «homicidio simple con dolo eventual y homicidio simple en grado de tentativa, en concurso ideal», en referencia al fallecimiento de Rodrigo Barrientos y al riesgo que también habría corrido Claudio Fabián Espíndola, quien cruzaba la avenida junto a él.

Según sostiene la presentación, las pruebas reunidas durante la investigación exceden la hipótesis de un hecho culposo. La querella argumenta que el acusado decidió ejecutar de manera deliberada la maniobra conocida como «wheelie» o «willy», levantando la rueda delantera de la motocicleta en plena Costanera, durante una concentración masiva de personas, aceptando el riesgo de provocar una muerte.

El escrito remarca que el propio imputado reconoció durante su declaración indagatoria que «quise intentar hacer un willy», circunstancia que, para la querella, demuestra que la maniobra fue voluntaria y no producto de un factor externo o de una pérdida accidental del control del vehículo.

Además, cita las conclusiones preliminares del informe técnico elaborado en la causa, donde se estableció que la calzada se encontraba seca, limpia, con buena iluminación y sin obstáculos que limitaran la visibilidad del conductor. También se consignó una marca de arrastre metálico de aproximadamente 8,60 metros y daños compatibles con la fricción sufrida por la motocicleta, elementos que, según la presentación, descartan la existencia de una contingencia vial inevitable.

La querella también incorporó el testimonio de Claudio Fabián Espíndola, quien declaró que ambos cruzaban la avenida para dirigirse hacia los sanitarios cuando fueron embestidos. Según su relato, tras el impacto el motociclista intentó retirarse con el rodado y debió forcejear con él para impedir que escapara.

En ese contexto, la presentación sostiene que la conducta posterior del imputado no constituye por sí sola una prueba del dolo, pero sí un indicio que debe ser valorado junto con el resto de los elementos reunidos, como la maniobra elegida, el lugar donde fue realizada, la presencia de peatones y la ausencia de maniobras eficaces para evitar el impacto.

También piden investigar una tentativa de homicidio

Uno de los aspectos centrales del planteo es la incorporación de Claudio Fabián Espíndola como segunda víctima del hecho. Para la querella, la maniobra ejecutada por el motociclista generó un riesgo concreto para ambos peatones, aunque solo uno de ellos resultó alcanzado de manera fatal.

Por ese motivo, solicitó que el objeto procesal también contemple un hecho de tentativa de homicidio respecto de Espíndola, al entender que la falta de un resultado letal obedeció únicamente a circunstancias ajenas a la voluntad del conductor.

En forma paralela, el escrito requiere que se amplíe la declaración indagatoria del acusado para incorporar esta nueva imputación y preservar el derecho de defensa.

Nuevas pericias y pedido de elevación a juicio

La querella también pidió ampliar los puntos de la pericia accidentológica ordenada por el juez. Entre otras medidas, solicitó determinar la trayectoria de ambos peatones, reconstruir técnicamente la maniobra de «wheelie», establecer desde qué distancia podían ser advertidos por el conductor y precisar si existieron posibilidades concretas de abortar la maniobra, frenar o modificar la trayectoria antes del impacto.

Asimismo, requirió preservar y peritar íntegramente el material obtenido por el Centro Integral de Operaciones 911 y la Dirección de Cibercrimen, además de ampliar la declaración testimonial de Espíndola para reconstruir con mayor precisión la dinámica del hecho.

Finalmente, una vez incorporada la pericia accidentológica y cumplidas las diligencias pendientes, la querella solicitó que el juez declare concluida la instrucción y dicte la elevación de la causa a juicio oral con la nueva calificación legal propuesta.

Hasta el momento, la investigación continúa bajo la órbita del Juzgado de Instrucción N°7, mientras se aguarda la producción de las pericias ordenadas y la resolución del magistrado sobre el pedido formulado por la familia del soldado fallecido.

Fuente: MisionesOnline

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