Venezuela: salió a caminar por la playa 10 minutos antes de los terremotos y vio cómo se caía el edificio en el que vivía

La ciudad ubicada en las afueras de Caracas es la más afectada por los dos sismos que sacudieron al país. Miles de voluntarios buscan sobrevivientes entre los escombros.

Carlos Ancheta llegó de hacer las compras, se duchó rápido y salió a caminar un rato por la playa.

Había ido a pasar el feriado de San Juan, una de las celebraciones culturales y religiosas más importantes de Venezuela, en su departamento de un edificio de 12 pisos en la urbanización Los Corales, en la ciudad de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los dos fuertes terremotos de 7,2 y 7,5 grados que golpearon el miércoles Caracas y sus alrededores.

Poco después, el primer sismo lo tumbó sobre la costa.

“Me dieron ganas de caminar en la arena. Tengo la playa enfrente. Caminé un rato y a los 10 minutos sentí el primer temblor. Ahí ví cómo se caía mi edificio, se desvanecía junto a otros cinco edificios a mi alrededor y eso levantó una nube de polvo como de 50 metros que llegó hasta la playa”, contó Ancheta en diálogo telefónico con TN.

Ancheta es fotógrafo y trabaja además como administrador de departamentos en Caracas. Vive en el barrio caraqueño de Altamira, uno de los más golpeados por los sismos, pero pasa todos los fines de semana y feriados en La Guaira, convertida hoy en zona de desastre.

“El segundo terremoto fue muy fuerte. Me caí en la arena. Se me cayeron el teléfono y los lentes”, señaló.

Su edificio colapsó. “Hay solo siete departamentos con vecinos que viven en forma permanente. Rescataron a dos mujeres de los pisos tres y siete. Otro había salido dos horas antes y hoy se reportó en el chat vecinal. De siete departamentos ocupados, en tres todos sobrevivieron. Falta saber qué pasó con los vecinos de los otros cuatro”, comentó.

Así quedó uno de los edificios colapsados en La Guaira (Foto: Cortesía/Carlos Ancheta)

Ancheta volvió a Caracas horas más tarde. En el camino vio “muchas zonas sin luz”. Varios edificios del este de Caracas se derrumbaron. Cuando finalmente llegó a su casa, su departamento estaba inundado y “todo regado” (desordenado).

“Se rompieron los dos tanques de agua del edificio. Pero al menos está estable. Me fui a dormir a uno de los departamentos que cuido”, dijo.

Ahora, “la gente está en shock, quedó muy asustada. Está en la calle, cerca de los edificios que cayeron, moviendo escombros. La gente está como ida, triste”, sostuvo.

No es la primera tragedia que golpea a La Guaira, capital del municipio Vargas.

El 15 de diciembre de 1999 la ciudad fue arrasada por una serie de deslaves después de varios días de intensas lluvias que hicieron colapsar las montañas linderas. Nunca se tuvo certeza de una cifra exacta de muertos. Se habla de miles de víctimas. Pueblos costeros fueron arrasados por el lodo. Fue la peor tragedia de la ciudad, al menos hasta ahora.

“Parece una escena post-apocalíptica”

Génesis Méndez tiene 26 años y vive en la urbanización Los Palos Grandes, otro de los barrios más golpeados por los sismos en Caracas.

“Hoy se siente todo muy extraño. Parece una escena post-apocalíptica. La gente está buscando donde dormir porque les da miedo quedarse en los edificios en caso de réplica. También están comprando comida, intentando que sean cosas no perecederas», dijo a TN vía WhatsApp desde Caracas.

Rescatistas buscan sobrevivientes en Caracas (Foto: REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

La capital, según coinciden los testimonios, es una ciudad en shock. Miles de personas deambulan por las calles. Muchos buscan a sus seres queridos.

“Siguen sacando gente de los edificios que se derrumbaron en Altamira y Los Palos Grandes. Cada tanto pasa una ambulancia”, contó.

Esos dos barrios fueron los más golpeados en el terremoto de 1967, que causó unos 2000 muertos.

“La gente aún está muy agitada y conmocionada, a cada rato están pasando por los grupos de WhatsApp listas de personas en los hospitales, desaparecidas, fallecidas”, comentó Méndez.

“Pensé que iba a morir”

Yenily Almeida vive en el epicentro de la zona sísmica, en Los Palos Grandes.

“No estamos preparados para una situación de emergencia. Ni siquiera se hacen simulacros. Yo vivo en un piso 12. Habíamos llegado a la casa después del mercado y no sabíamos qué hacer”, contó en diálogo con TN.

Según dijo, “fue tan fuerte (el terremoto) que el edificio se bamboleaba. Se caían pedazos de la escalera. Mi pareja se quedó atrapado en el ascensor. Finalmente logramos salir a la calle”.

Un hombre observa la destrucción en una zona de caracas (Foto: AP)

“Yo bajaba la escalera y pensaba ´esta es probablemente la ultima vez en mi vida que voy a bajar estas escaleras. Aquí me voy a morir. Este edificio se me va a caer encima y me voy a morir´. Eso era lo que yo pensaba. ¿Qué mas voy pensar si pedazos del edificio se me iban cayendo en frente de mi», afirmó.

Al llegar a la calle, Yenily se dio cuenta que la situación era más grave de lo que imaginaba.

Era una cosa dantesca. Dos edificios cercanos se derrumbaron por completo, otros sufrieron daños severos, perdieron paredes completas. Por la noche la gente alumbraba con la luz de sus celulares entre los escombros” mientras buscaban sobrevivientes, señaló.

Con el correr de las horas, decidió que lo mejor sería no volver a su edificio. Durmió en la casa de un amigo, en una zona que no sufrió tantos daños. “Es una casa, no un edificio. Estoy más tranquila ahí. En mi edificio hay paredes desquebrajadas. No me siento segura”, indicó.

Yenily espera ahora que Protección Civil audite los daños del edificio para saber si podrá volver a su departamento. “Pero hasta ahora no vino nadie. Hay frustración. ¿Qué hacemos? No hay un protocolo. No nos sentimos atentidos. Los venezolanos estamos sufriendo», concluyó.

Fuente: TN

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