Mundial Sub 15 | Con un doblete del misionero Nicolás Losavio, la Selección Argentina venció a Malaui y terminó segunda en su grupo
La Selección Argentina Sub 15 derrotó 4-2 a Malaui en Bakú y cerró la fase inicial del Mundial y Festival de la categoría en el segundo puesto del Grupo B. El obereño Nicolás Losavio, jugador de San Lorenzo, convirtió dos goles y volvió a ser protagonista con la Albiceleste.
La Selección Argentina Sub 15 cerró la fase de grupos de la Copa Mundial y Festival de la categoría con una victoria 4-2 sobre Malaui y terminó en la segunda posición del Grupo B con 12 puntos. La ubicación quedó confirmada después del empate 3-3 entre Argelia y Omán, resultado que dejó a la Albiceleste fuera de la pelea por el campeonato principal y la obligará a continuar su participación dentro del bombo 2, donde competirá por las restantes posiciones del certamen.

En el último compromiso de la primera etapa, el equipo dirigido por Adrián Gallará volvió a mostrar capacidad ofensiva y tuvo como protagonista al misionero Nicolás Losavio, quien convirtió dos de los cuatro goles. Ezequiel Garfagnoli e Ian Mosquerira completaron el marcador frente al seleccionado africano.
El futbolista nacido en Oberá, categoría 2011 y actualmente jugador de San Lorenzo de Almagro, consiguió así su primer doblete en el torneo y aportó directamente para que Argentina cerrara la zona con cuatro triunfos y una sola derrota.
Más temprano, el seleccionado nacional había derrotado 3-0 a Surinam, con goles de Joaquín Reinoso, Elías Torres y Renzo Gonella. Esos dos triunfos consecutivos permitieron llegar a 12 unidades, aunque finalmente no alcanzaron para quedarse con el primer lugar del grupo.
El recorrido argentino había comenzado con una caída por 1-0 frente a Argelia. Luego llegó la recuperación con el triunfo por la mínima sobre China Taipéi, gracias a un gol de Garfagnoli, y posteriormente una goleada 5-1 ante Omán, con tantos de Gonella, Reinoso y un triplete del delantero de Rosario Central.

El joven delantero de Rosario Central terminó esta primera etapa como uno de los máximos anotadores argentinos, con cinco conquistas, mientras que el doblete de Losavio ante Malaui permitió que el misionero también dejara su marca en una competencia que reúne a selecciones juveniles de casi todo el planeta.
El empate entre Argelia y Omán terminó de definir el panorama para la Albiceleste. Al finalizar segunda, Argentina continuará sumando partidos internacionales en Bakú, aunque ya no tendrá posibilidades de consagrarse campeona mundial. El formato del certamen establece que únicamente los equipos que terminan primeros en sus respectivos grupos avanzan al nivel que disputa el título principal.
El obereño que se abre camino en San Lorenzo
Nicolás Losavio nació el 21 de marzo de 2011 en Oberá y dio sus primeros pasos futbolísticos en la Capital del Monte, donde pasó por escuelas como El Rey y trabajó con distintos entrenadores locales antes de iniciar su recorrido en Buenos Aires.

Su llegada a San Lorenzo se produjo en 2021, después de participar de una prueba realizada en Concordia, Entre Ríos. Desde entonces avanzó en las divisiones formativas del club y actualmente integra la Octava División, donde ocupa un rol central tanto por su capacidad técnica como por su liderazgo.
El obereño se desempeña principalmente como enganche o volante creativo. Entre sus características sobresalen la visión de juego, la pegada y una altura de 1,86 metros, llamativa para su categoría. También practica kickboxing como actividad complementaria, disciplina que incorpora a su preparación física.

Su convocatoria a la Selección Argentina Sub 15 le permitió dar un nuevo paso en ese proceso y vivir una primera experiencia internacional en un certamen de características particulares.
Un torneo con un formato inédito
La Copa Mundial y Festival Sub 15 se desarrolla bajo una modalidad diferente a la de los tradicionales campeonatos juveniles. La competencia cuenta con 189 países participantes, un número récord para un torneo organizado bajo la órbita de FIFA, y busca garantizar una mayor cantidad de partidos internacionales para todas las federaciones.
Los encuentros se disputan con ocho futbolistas por equipo, planteles de hasta 14 jugadores y campos de 68 por 47 metros. Cada partido tiene dos tiempos de 20 minutos y mantiene arcos de dimensiones reglamentarias

La actividad se concentra en el Complejo de Competición Hovsan, en Bakú, una infraestructura preparada para albergar hasta 20 encuentros de manera simultánea. El calendario contempla más de mil partidos antes de la final prevista para el 30 de octubre.
Después de la primera etapa, los seleccionados son distribuidos en seis niveles de rendimiento según los resultados obtenidos. Los ganadores de los grupos iniciales continúan en el nivel A y son quienes mantienen la posibilidad de quedarse con el título principal, mientras que el resto de las selecciones siguen compitiendo dentro de otros niveles.
Argentina terminó segunda en su zona y continuará su participación dentro del nivel B, con cuatro encuentros adicionales garantizados. El equipo deberá esperar la definición del resto de los grupos para conocer a su próximo rival.

El formato fue diseñado para que ninguna selección quede sin actividad después de la primera fase y para que los juveniles puedan sumar experiencia frente a rivales de distintas regiones. Cada uno de los seis niveles tendrá además su propio ganador.
Para el conjunto dirigido por Gallará, la etapa inicial dejó una reacción importante después de la derrota del debut: cuatro victorias consecutivas, una goleada ante Omán y un cierre positivo frente a Surinam y Malaui.
En ese último partido apareció además el sello misionero. Con sus dos goles, Nicolás Losavio contribuyó al triunfo 4-2 y cerró una fase de grupos que lo tuvo como parte de una Selección Argentina que seguirá sumando rodaje internacional en Azerbaiyán.
Fuente: MisionesOnline




