Artemis II regresa a la Tierra: la NASA lista para el rescate tras el amerizaje
La misión Artemis II entra en su etapa final con el inminente regreso de su tripulación a la Tierra, tras una histórica travesía alrededor de la Luna. La NASA confirmó que las condiciones climáticas son óptimas para el amerizaje frente a la costa de California. Cuatro astronautas viajan a bordo de la nave Orión, que ya se encuentra a menos de 40.000 kilómetros del planeta. El operativo de rescate se desplegará tras el splashdown en el océano Pacífico.
La NASA ultima los detalles para el rescate de la tripulación de la misión Artemis II, que regresará a la Tierra este viernes a las 20:53 (hora de la Argentina). El amerizaje —conocido como splashdown— está previsto para las 21:07, a pocos kilómetros de la costa de San Diego.
A bordo de la nave Orión viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes protagonizaron la primera misión tripulada de la agencia desde el programa Apolo.
El objetivo principal de Artemis II fue comprobar que la nave, sus sistemas y la tripulación pueden operar con seguridad en el espacio profundo, en un paso clave para futuras misiones que buscarán el regreso del ser humano a la superficie lunar y, posteriormente, llegar a Marte.
Condiciones climáticas ideales
Desde la NASA destacaron que el clima en el océano Pacífico es altamente favorable para el amerizaje. El vocero de la agencia, Rob Navias, aseguró que “el clima para el momento de la llegada es perfecto”.
Según los datos oficiales, en la zona hay poco viento y oleaje bajo, lo que configura un escenario óptimo para la fase final de la misión. En ese sentido, desde la agencia señalaron que difícilmente podrían contar con mejores condiciones para el regreso de la cápsula.
Si no se producen cambios de último momento, el amerizaje de la nave Orión se concretará según lo previsto frente a la costa de San Diego.
Maniobra clave antes del reingreso
En las horas previas al regreso, la nave ejecutó con éxito una maniobra fundamental. Orión encendió sus propulsores durante ocho segundos, logrando el ajuste de trayectoria necesario para encarar el reingreso a la Tierra.
De acuerdo con la NASA, ese impulso permitió generar un cambio de velocidad suficiente para confirmar el inicio de la etapa final del viaje.
Mientras tanto, la tripulación llevó adelante tareas críticas dentro de la cabina. Los astronautas repasaron procedimientos, verificaron la configuración de la nave y monitorearon los datos de navegación, en una instancia considerada clave antes del reingreso.
Además, completaron los preparativos finales, incluyendo la organización interna de la cápsula y la revisión de la lista de chequeo de entrada, un protocolo técnico que reúne todos los pasos necesarios para garantizar un regreso seguro.






