En la actualidad la situación de los boliches y discotecas se encuentra en un difícil momento debido a las nuevas restricciones impuestas nuevamente por el Gobierno debido a los aumentos de casos de coronavirus a nivel Nacional.

Sobre la situación del sector nocturno, Rodolfo Di Pinto, presidente de la Federación de Discotecas de la República Argentina señaló que dentro de lo que son las discotecas más grandes, que tenían gran capacidad sobre todo al aire libre estaban trabajando en modo bar, al caer la segunda ola de contagios de Covid-19 se produjo el cierre de prácticamente todos los negocios nocturnos en gran parte del país, imposibilitando cualquier tipo de trabajo.

«Comenzaron a funcionar de este modo cuando se suspendieron los ATP y, necesitábamos mantener la plantilla de empleados con un ingreso mínimo para poder satisfacer sus necesidades, tanto del empleado como del grupo familiar».

Al principio se fijaban como parámetro básico de la crisis que sufrió la actividad nocturna, cuatro ítems, el primero de ellos era mantener a los empleados con un ingreso. En segundo lugar, se trataba el problema grave de los alquileres que en la zona del AMBA y de la costa se encuentran dolarizados y ello, con el aumento del dólar los mismos siguieron subiendo.

En cuanto al tercer ítem, se hace referencia a la energía, aunque el consumo sea 0 se pagan tasas diferenciales muy altas de cincuenta y sesenta mil pesos para arriba de acuerdo a la categoría industrial. Por último, el objetivo era conseguir la baja del cobro de los impuestos sobre todo provinciales, en caso de ingresos brutos más que nada y, en algunas provincias se ha logrado bajar a cuotas cero, que es una determinación que puede tomar directamente el Ministerio de Economía de cada provincia.

«Por otro lado buscamos el funcionamiento, la Federación Nacional introdujo un protocolo marco que se iba adaptando en cada provincia de acuerdo a las necesidades de cada jurisdicción y este protocolo se fueron presentando ante el Comité de Operativo de Emergencia (COE) y eso provoco que algunas provincias se fuera liberando la actividad».

Mendoza por ejemplo, antes de la segunda ola de contagios, estaba trabajando hasta las cuatro de la mañana, Córdoba hasta las tres y, un caso muy particular el de la temporada de verano en la Costa, que comenzó la actividad con un horario tope de una de la mañana, fijado por el Gobierno de Buenos Aires y en mitad de la temporada ante la falta de contagios, se amplió el horario hasta las dos de la mañana y, para el final de la temporada estaba prácticamente liberado.

«El protocolo que la Federación elaboró funciona bastante bien pero, de todos modos lo mas importante en este caso es que cayeron las fiestas clandestinas debido a buen funcionamiento de las discotecas adaptadas como bares. Esto es importante porque demuestra que el trabajo es serio».

boliches y discotecas

Antes del comienzo de la pandemia había un número del 40% de negocios que no van a volver a abrir ya que, han cerrado sus puertas de manera definitiva. «Creemos y estamos convencidos que luego de esta segunda ola con los cierres de locales que se están produciendo vamos a superar el 50% de negocios cerrados, lo cual provoca falta de trabajo para más de cien mil personas»

En principio el comercio gastronómico tiene un convenio firmado y homologado de admisión y permanencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación, pero el mismo se está demorando, por lo cual se ha iniciado gestiones ante el Sindicato Único de Trabajadores de Espectáculos públicos (SUTEP) para poder tener a todo el personal gastronómico bajo las condiciones de seguridad.

«Se ha acortado el horario que se establece para el cierre de los bares y restaurantes. En muchas provincias se está trabajando en contacto muy estrecho con las asociaciones gastronómicas y a fines, incluyendo también a los salones de fiestas, pubs». Por el momento se ha liberado la actividad gastronómica, por lo cual se ha permitido que los salones de fiestas y discotecas puedan ejercer bajo la modalidad de bar pero sin la posibilidad de bailar. «El grupo de amigos tiene que mantenerse aislado dentro de su mesa».