Por quinto día consecutivo se realizaron inspecciones y excavaciones ordenadas por la Justicia Federal en el marco de la investigación por la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba (27), visto por última vez el 27 de marzo de 2008 cuando viajó desde Dos de Mayo a Oberá.

En la víspera las tareas se focalizaron en un destacamento abandonado de la ruta provincial 11, tramo que une Dos de Mayo con El Alcázar, donde se abrieron gran cantidad de zanjas a partir de dichos de testigos de identidad reservada.

A partir de hoy la búsqueda continuará en Dos de Mayo en dos locaciones en simultáneo, en una de las cuales se ampliará la búsqueda a raíz de las pruebas que se fueron acumulando en los últimos días de trabajo.

En tanto, si bien por el momento no se hallaron restos físicos de Golemba, a entender de la querella que representa a la familia “los resultados fueron más que satisfactorios, no sólo por la cantidad de elementos secuestrados que hacen al delito, sino porque pudimos corroborar en forma directa la información de los testigos”.

Es decir, si bien durante los primeros cinco días del procedimiento -cuando se realizaron excavaciones, se revisaron pozos y se rompieron pisos- no se hallaron restos óseos, lo cierto es que “se recabaron importantes pruebas que se fueron incorporando al expediente y que fortalecen la hipótesis de violencia institucional”, opinaron los querellantes Rafael Pereyra Pigerl y Vannela Vignolles.

Avances

Luego de trece años bajo la órbita del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, en el que el caso se investigó como desaparición de persona, en junio del año pasado el caso pasó al Juzgado Federal de Posadas y en pocos meses la Fiscalía Federal N° 2, a cargo de Silvina Gutiérrez, avanzó enormes pasos y el hecho comenzó a investigarse como desaparición forzada de persona.

También fue clave la figura del testigo de identidad reservada, lo que posibilitó que muchas personas se animaran a contar lo que sabían ya que la Justicia Federal les brindó las necesarias garantías de seguridad, trasladando y custodiando a los testigos.

En ese contexto, además del aporte de los dos hombres que el 27 de marzo 2008 vieron a Golemba en la comisaría, surgieron otras voces que apuntaron al accionar policial.

Por ello, tras organizar una aceitada logística, el último miércoles la jueza federal de Posadas María Verónica Skanata ordenó el allanamiento de la Comisaría de la Mujer de Dos de Mayo, dependencia que funciona en el mismo predio de la seccional Primera y fue construida luego de la desaparición de Golemba. Luego, el procedimiento avanzó a otras locaciones y se continúan con las pesquisas.