Mientras avanza la causa caratulada como «averiguación de ilícito», la familia Menem ofreció una «recompensa dineraria» sin monto fijo para quien aporte datos sobre el lugar en el que se encuentra la piedra de ónix negro que pertenecía al expresidente.


Tres enfermeros que habían atendido a Carlos Menem, quien falleció el domingo último a los 90 años, serán indagados en el marco de la causa por el robo de un anillo de oro que pertenecía al expresidente, mientras que la familia ofreció una recompensa a quien aporte datos para encontrarlo, informaron este miércoles fuentes judiciales.

Los imputados deberán comparecer entre el 26 y 27 de febrero ante la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 42, a cargo de Carlos Arturo Velarde, en la causa caratulada hasta el momento como «averiguación de ilícito».

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El anillo.

El abogado Diego Storto, representante de Zulemita Menem, dijo a Télam que «en primera instancia no hay una calificación legal porque todavía no se tipificó el delito», aunque aclaró que en principio sería un «hurto».

«Si hubo una colaboración externa o entre ellos puede ser que se agrave la imputación», añadió el letrado.

En tanto, Storto aseguró que la familia Menem ofreció una «recompensa dineraria» sin monto fijo para quien aporte datos sobre el lugar en el que se encuentra la piedra de ónix negro que pertenecía al expresidente.

«Una vez que la persona nos diga ‘el anillo está en tal lado’ vamos a tarifar el dato y la recompensa con el hallazgo del anillo«, indicó.


El robo del anillo de Menem

El robo del anillo fue denunciado el 14 de diciembre último, mientras el senador riojano se encontraba internado en el sanatorio Los Arcos, en el barrio porteño de Palermo, y fue alertado por su hija Zulemita y su enfermero personal.

Según los voceros, el día anterior, Zulemita había solicitado a la custodia personal de su padre que fueran a su domicilio, sobre la calle Echeverría, en Belgrano, para que buscaran algunos objetos personales, entre ellos un estuche de anteojos donde el exmandatario guardaba el anillo que solía lucir en el anular de su mano izquierda.

Al día siguiente, el enfermero de Menem, que volvía a trabajar luego de tomarse vacaciones, quiso entregarle los anteojos pero no los encontró, por lo que se dirigió al departamento, donde descubrió que también faltaba su propio teléfono celular.

En su denuncia, el hombre precisó que trabajaba como cuidador en el domicilio junto a otros tres enfermeros que habían sido contratados de manera temporal por la empresa Swiss Medical, la obra social prepaga que atendía a Menem, indicaron las fuentes.


La investigación

El fiscal Velarde solicitó una serie de tareas investigativas a la División Robos y Hurtos de la Policía de la Ciudad para identificar a los sospechosos.

Con los datos recogidos, el fiscal emitió algunas órdenes de allanamiento con la intención de esclarecer el robo.

El abogado Storto había dicho que la investigación de la fiscalía era sobre «doce personas», las más cercanas a Menem antes de su muerte, y hoy la causa fue focalizada en los tres enfermeros. «Descartamos cualquier tipo de conexión familiar y con la gente cercana que trabajó con él durante toda la vida, la Justicia está poniendo la lupa sobre algunas personas que durante la investigación quedaron más al descubierto probatoriamente, que fueron llamadas a declarar y se notó que falsearon su declaración», dijo en referencia al personal subcontratado por la prepaga que trabajaba en la casa de Menem.

El anillo sustraído es una pieza de oro con una piedra de ónix que no tiene mucho valor económico pero sí afectivo para la familia, ya que era una réplica exacta del que le había regalado su padre y que Menem había extraviado.


Fuente: Télam