Habló uno de los empleados que se sacó una foto con el cuerpo de Maradona: “Pido disculpas a todo el mundo”

La imagen de tres empleados de la funeraria que brindó el servicio que se sacaron una foto con el cuerpo de Maradona a cajón abierto se viralizó rápidamente y generó un repudio generalizado en todos los ámbitos. «Pido disculpas a todo el mundo y, públicamente, a Claudia, Giannina y a toda la familia Maradona», expresó uno de los empleados que posó en la fotografía.

En medio del escándalo, y luego de que la funeraria Pinier informara que habían sido despedidos, habló Claudio Fernández (48), el mayor de los tres trabajadores, quien elaboró una leve defensa y pidió perdón a la familia.

Claudio Fernández, su hijo Ismael, de 18 años, y Diego Molina son los tres empleados que posaron junto al féretro de Diego Maradona antes de ser trasladado a la Casa Rosada para su velorio.

Según relató, estaban acomodando el cuerpo para el traslado, cuando alguien le dijo ‘flaco’. Él levantó la cabeza y su hijo, que es quien aparece junto a él en la foto, levantó el pulgar, «como todo pibe de 18 años». En tanto, reveló que ya había trabajado para la familia Maradona, en el sepelio del padre y el cuñado de Diego, y afirmó que jamás tuvo ningún problema.

«En ese momento estaba pensando, con los nervios de que quede bien Maradona. Si vos ves la foto, justo levanté la cabeza porque me dijeron: ‘Flaco’. Fue algo instantáneo.​ Soy de las personas que no piensan en sacar fotos con féretros y fallecidos, por respeto. Jamás pensé que lo iban a subir o pasar a un grupo», agregó.

Además, contó que recibió amenazas telefónicas: «Sé que mucha gente se ha ofendido, sé que lo han tomado mal. Me llaman de todos lados, me dicen que nos van a matar, que nos van a romper la camioneta».

«Pido disculpas a todo el mundo y, públicamente, a Claudia, Giannina y a toda la familia Maradona», expresó, al tiempo que eximió de toda responsabilidad a la empresa, para la que trabajaba desde hace siete años y de la que ya fue desvinculado.

El empleado de la funeraria argumentó que la foto no fue sacada de su teléfono y que, pese a lo que se aprecia en la imagen, ni él ni su hijo posaron de manera intencional.