Luego de que se confirmara la estafa en Misiones, perpetrada por una pareja que apeló a la solidaridad para recaudar fondos para pagar un supuesto tratamiento contra un cáncer de útero, el especialista en cibercrimen, Francisco Ramírez, advirtió que se deben extremar los cuidados para evitar caer en este tipo de maniobras y aclaró que los autores del engaño pueden ser rastreados mediante una orden judicial que obligue a las empresas de internet a informar sobre las actividades de la conexión utilizada.

“Con una orden judicial se puede pedir el detalle del uso de internet y se puede saber específicamente qué tipo de uso le di. No es que uno puede hacer una estafa y desaparecer y no dejar rastro”, aseguró Ramírez durante una entrevista en Misiones Online TV.

El especialista apuntó que todas las empresas que son proveedoras de internet tienen un registro de las actividades de los usuarios que se conectan a sus redes, por lo que se pueden conocer detalles acerca de las maniobras y sus autores.

“Hay muchos datos se que pueden sacar directamente del proveedor del servicio por eso la policía científica, cada una de las policías tienen sectores de delitos informáticos que están preparados específicamente para esto. Con una orden judicial inmediatamente se puede detectar”, insistió.

Ramírez advirtió que con la pandemia y la imposibilidad de salir a realizar trámites fuera de los domicilios, hubo un crecimiento exponencial de engaños, estafas y situaciones ligadas a la seguridad, por lo que recomendó a los usuarios generar hábitos seguros.

“Lo que siempre recomendamos es el sentido común, que nos orienta. Cuando vemos algo que no nos cierra, lo primero que tengo que hacer es prender una alarma. Los casos son para todos, no es solamente el que no tiene idea, sino también el experto puede llegar a caer y sobre todo cuando toca temas sensibles. El misionero es una persona muy solidaria que está siempre disponible, está esperando ver en qué puede ayudar”, subrayó.

Ramírez explicó que tal y como ocurre en la vida cotidiana, en internet también funciona el tipo de alarma que se activa cuando se encuentran ofertas muy buenas, por ejemplo, por lo que recomendó especialmente tener actualizados los equipos y usar navegadores confiables.

“Evitar instalar aplicaciones extrañas o que no tengan una gran cantidad de usuarios, una gran cantidad de reseñas y sobre todo tener en cuenta que cualquier cosa que tenga instalada en mi equipo ya sea celular o computadora, es un peligro potencial. No es lo mismo instalar una aplicación de alguna empresa reconocida o de algún proveedor que instalar una hecha a mano, artesanal de la que no conocemos el origen”, indicó.

De todos modos, Ramírez reconoció que, en el caso específico de la pareja que pidió colaboración para un supuesto tratamiento contra el cáncer, la cuestión sentimental juega un rol fundamental.

“Es lo que nosotros solemos llamar la ingeniería social, generar ciertas situaciones que hagan que la persona se acerque, vaya por voluntad propia, haga la donación y eso es lo que hace complicada la situación, no es una cuestión racional”, puntualizó.

La estafa

“Hoy dolorosamente tengo que pedir de una pequeña colaboración, por más mínima que sea para poder lograr el objetivo de juntar los $ 350.000 para poder continuar mí tratamiento oncológico en el Hospital Alemán de Ciudad de Buenos Aires”. Así arrancó Leticia Zapata su publicación en su cuenta de Facebook el pasado 8 de julio donde contaba que necesitaba viajar para realizar un estudio médico experimental, supuestamente su única esperanza para mejorar su esperanza de vida.

“En el hospital Madariaga de Posadas, todo el personal de salud hizo lo humanamente posible, pero el cáncer de cuello uterino que padezco está en fase 4 y si bien pase por quimio, radioterapia y braquiterapia, los resultados no fueron positivos y solo me queda la esperanza del Hospital Alemán, dónde están experimentando con un nuevo tratamiento para casos avanzados como el que yo sufro. No cuento con los recursos necesarios, ni prepaga, ni obra social y entiendo que muchos pueden desconfiar, no me conocen, pero quién quiera llamarme, hacerme una videollamada, lo que fuese, yo les puedo brindar mí número. Ojalá no tuviese que pedir ayuda, ojalá no tuviese enferma, y lo más importante ojalá pueda sanar. A quien quiera o pueda colaborar, les dejo mis datos, con la esperanza de que si 3500 personas me colaboraran con $ 100 cada una, podría lograr el objetivo”, concluía su conmovedor testimonio.

Cuando la oncóloga Paola Flores empezó a recibir mensajes de sus colegas advirtiéndole por una publicación recaudatoria en redes sociales que incluía un certificado médico con su firma y advertía que su nombre aparecía involucrado en un engaño, la mentira empezaba a salir a la luz, pero ya era tarde. Más de 360 mil pesos habían sido donados para colaborar con la joven, un dinero cuyo futuro hoy aparece como incierto.

En diálogo con Misiones Online, Flores denunció que Zapata falsificó un certificado médico con su letra y firma, documento que compartió en su cuenta de Facebook para así acreditar su supuesto diagnóstico.

“Esa no es mi firma y no es mi letra”, sentenció la doctora que integra el equipo médico de del Hospital Madariaga de Posadas, quien recientemente confirmó a este diario que realizó la denuncia correspondiente tras conocerse la adulteración del documento a su nombre.

También, al ser consultados por este medio, desde el Madariga revelaron que Zapata no aparece en el padrón de pacientes de ese centro de salud y por lo tanto jamás se atendió ahí e hizo un tratamiento contra el cáncer, tal como aseguró en un primer momento.

Fuente: MisionesOnline