Debido a la pandemia de Coronavirus, desde el año pasado hay grandes dificultades para que neumáticos y otros productos ingresen y en el caso de los neumáticos perjudica a quienes se dedican a vender el producto como a quienes necesitan adquirirlos para automóviles, camiones, ómnibus y maquinarias agrícolas.

Víctor Fontana, propietario de una empresa que se dedica a la comercialización de este producto contó que “en el 2020 se importó un 50 por ciento; luego en noviembre este número bajó y para fin de año y comienzos del 2021 directamente no entraron neumáticos.

Durante febrero se pudo liberar aproximadamente un 10 por ciento de las necesidades del mes y sobre el tema señaló que ante la falta de neumáticos, el transporte de carga circula sin la renovación requerida, por lo tanto la escasez genera inseguridad vial.

“Se puede decir que hay escasez de neumáticos tanto para automóviles y camionetas como para camiones, colectivos y maquinarias agrícolas. Hay fábricas en Argentina que producen neumáticos para camionetas y automóviles pero únicamente hay una empresa que fabrica neumáticos para camiones que abastece al 15 por ciento en el país, por ende, la producción nacional no cubre la demanda. La situación realmente está grave ya que afecta tanto a quienes transportan los neumáticos como a los que se dedican su comercialización. Además es complicado mantener a los empleados si no se generan ventas. Nosotros el stock lo liquidamos y esto les sucede a muchas compañías de todo el país”, expuso.

Por otra parte, comentó que hay neumáticos que ingresan al país por contrabando desde Brasil y Paraguay más allá de que las fronteras permanezcan cerradas. “Hay neumáticos Michelin que entran desde Brasil y que la gente paga hasta 10 mil pesos”, dijo.

En cuanto a la inseguridad vial, explicó que esto sucede debido a que “muchos utilizan neumáticos desechables, y por ello se pueden llegar a producir siniestros viales en la ruta”.

Víctor Fontana explicó que en Argentina se producen pocos neumáticos ya que hay algunas fábricas que ya no trabajan en el país y hay otras compañías como Fate que debido a la situación epidemiológica del Coronavirus, trabaja con una menor cantidad de empleados para cumplir con el distanciamiento social y los protocolos sanitarios. Ésta “produce un 15 por ciento de la necesidad del país y el resto es importado. Si el contexto no mejora, no podremos subsistir”.