Una agrupación de familiares de víctimas de femicidios y sobrevivientes convocaron a un acto para este miércoles a las 12 en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosa. Durante el encuentro se leerán los 44 nombres de las víctimas asesinadas en lo que va de 2021 y exigirán que “el Estado tome medidas concretas para parar esta máquina de violencia”.

“Las familias sobrevivientes de femicidios convocan a acompañar la lectura de los 44 nombres y edades de las asesinadas este 2021 para hacer oír el grito de #NiUnaMás y exigir que el Estado tome medidas concretas para parar esta máquina de violencia femicida que anida en la policía y el Poder Judicial, con amparo de políticas discursivas funcionales a la impunidad de estos crímenes”, señala el comunicado difundido esta noche.

Asimismo, la agrupación informó que una vez finalizado el acto entregarán en la Casa Rosada una carta con un pedido de audiencia al presidente Alberto Fernández.

Femicidio de Úrsula
Úrsula Bahillo tenía 18 años y fue brutalmente asesinada a puñaladas en un campo ubicado en el paraje rural Guido Spano, a pocos kilómetros de la localidad bonaerense de Rojas. El femicida, Matías Ezequiel Martínez, efectivo de la comisaría 2° de San Nicolás, su ex pareja, había sido denunciado en reiteradas ocasiones por la víctima, quien el pasado 5 de febrero reveló que iba a radicar el reclamo formal por uno de los tantos maltratos físicos y psicológicos padecidos.

“Nunca creí estar denunciando a alguien por violencia de género. Quiero ser la última”, redactó Úrsula, quien fue encontrada por el personal del SAME con múltiples heridas en el cuello y en la espalda. Medios locales de Rojas hablan de más de 30 puñaladas y de un femicidio con saña, aunque las fuentes consultadas por este medio señalaron que el número exacto de heridas se establecerá con la autopsia.

En tanto, sus amigas decidieron publicar en las redes sociales algunos de los mensajes en los que la propia víctima relataba cómo era golpeada y amenazada por su ex pareja. “Ya lo denuncié. Estoy en la comisaría todavía”, dijo aquel día. “Deciles que necesitás custodia. Cambiá el número, tengo miedo por vos”, le respondió una de sus amigas. Úrsula respondió: “Yo también tengo miedo”.

En ese mismo chat, la víctima indicó que Martínez se había enterado por Twitter de lo sucedido y que le estaba “diciendo de todo”. El 16 de noviembre de 2020, Úrsula había decidido enviarle a una de sus amigas todos los audios y las fotos que probaban la violencia sufrida. “No elimines nada de todo lo que te mando. Nada. Si me matan, ya sabés quién fue”, dijo ese día.

“Úrsula avisó, fuimos a hacer la declaración y les chupó un huevo. Nos dieron un papel de mierda y nada más y hoy mi amiga está muerta. Ojalá se haga justicia por ella y por todas”, tuiteó Milagros, una de sus amigas, desde su cuenta de Twitter, en donde también agregó una captura de pantalla con mensajes que ella le había mandado.

Milagros le preguntó si Martínez le pegaba o si no llegó a eso y por eso terminaron, a lo que la víctima contestó: “Sí amiga. Siete meses me pegó. Me callé siempre. Hasta que me vi muerta. Por eso lo denuncié”. “Estoy temblando. No me respondas nada de lo que te digo. Me re cagó a palos mal. Y esta vez fue muy posta”, le relató Úrsula a otra amiga el 19 de noviembre pasado.