Cuarentena: ¿efectivamente se termina el 31 de marzo o la medida se reforzará?

Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), sostuvo que hoy comienza “una semana clave” dentro del panorama actual. Aseguró que la situación no se modificará de forma drástica el 1 de abril y que lo ideal sería permanecer en aislamiento.

El titular de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), Omar Sued, se refirió a la fecha de finalización del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por desde el Gobierno nacional. Indicó que hoy comienza una semana clave en la situación de la Argentina respecto al coronavirus: se dijo que el período de incubación del coronavirus es de entre 1 y 14 días. Sin embargo, la mayoría de los pacientes tuvo síntomas entre los 5 y 7 días de ocurrido el contagio. Así, si uno quisiera «cubrirse» podría estirar ese plazo «pico» a entre 7 y 10 días del contagio.

Aceptada esta premisa, se puede presumir que si desde el comienzo de la cuarentena (el viernes 20 de marzo), las chances de infectarse dentro de la Argentina, en efecto, bajaron. El viernes 27 de marzo, por ende, tendría que haber una disminución en el número de nuevos casos positivos.

“El lunes va a aumentar mucho el número de casos. Pasado mañana también porque vamos a seguir viendo casos de contagios previos a la cuarentena. Pero como el pico de manifestación de síntomas se ve en torno a los 7 a 10 días, puede esperarse que hacia el viernes o sábado empiece a haber un cambio. De esto depende qué pasará con la cuarentena el 31 de marzo”, explicó Sued.

Además de los contagios previos a la cuarentena, hay otra razón por la que se verá un aumento de positivos en el corto plazo. La descentralización del trabajo de diagnóstico que concentra el instituto ANLIS-Malbrán puede hacer que el número de infectados aumente e incluso se triplique.

“Diagnosticar más hace que tengas más acceso a la información. Y mientras más buscás, más encontrás. Es bueno que se testee más porque permite que sepamos mejor la situación en la que estamos y, en ese sentido, se pueda decidir si relajar las medidas de aislamiento, como podría ser habilitar la actividad bancaria, por ejemplo, o si en cambio hay que mantener la cuarentena como ahora«, manifestó.

Según Sued, entre un 15% y un 20% de las pruebas que se hacen en el país resultan positivas. Si aumentamos muchísimo el testeo, aumentará el número de casos. La clave, entonces, está en ver si aumenta al 40%, si se mantiene o empieza a bajar. “Hoy tenemos un aumento exponencial de casos. En epidemiología se le dice doubling time al tiempo que lleva duplicar las cifras. En Argentina, el doubling time, el tiempo de duplicación de casos es de tres días. Lo que se espera es que a partir del 27 o el 28 de marzo ese aumento exponencial empiece a bajar”, especificó.

Esto quiere decir que hacia fines de marzo, el acumulado de casos cada tres días dejaría de mostrar una duplicación respecto de los casos acumulados tres días atrás. Porque, aclaró el infectólogo, “las medidas de aislamiento lo que hacen es hacer estirar el doubling time. Y así la curva exponencial tendería a aplanarse”.

Muchos se estarán preguntando cómo se esperan buenas noticias para dentro de una semana, cuando todos dicen que el pico de la pandemia en Argentina ocurrirá en la segunda mitad de abril. Es simple: el acumulado (el total) de registros de coronavirus en Argentina seguirá en ascenso constante hasta fines de abril. Lo que podría bajar el fin de semana del 27 de marzo es la aceleración de ese aumento.

Así, cada tres días podrían dejar de duplicarse las cifras y así, paulatinamente, llegar al momento deseado: que cada jornada haya menos nuevos infectados que el día anterior, hasta que un día ya no haya ninguno.

“Lo más fácil es que siga la cuarentena hasta que no haya más casos, pero eso tiene efectos adversos muy importantes desde el punto de vista social y económico”, sostuvo. Incluso si el panorama repuntara, “sería esencial mantener por un tiempo prudente el distanciamiento social lo más posible”, remarcó.

Es evidente que, aun en el mejor escenario posible, nada cambiará drásticamente el 1 de abril, en lo que compete a la rutina cotidiana actual. Tampoco será ese el día en que se habiliten los cines, teatros y paseos de compras. “Para que esos espacios funcionen de nuevo, los casos de transmisión comunitaria deberían haber bajado dramáticamente”, cerró Sued.

Fuente: Clarín