Brasil firmó un acuerdo con Rusia para producir su vacuna en América Latina

Podrá probar, fabricar y distribuir el producto. Las conversaciones para este proyecto habían comenzado en julio.

La vacuna rusa contra el nuevo coronavirus será producida en Brasil, tras un acuerdo entre el Gobernador del estado de Paraná y el embajador de Rusia en el país. La noticia fue dada a conocer este martes por el director del Instituto de Tecnología de Paraná (Tecpar) Jorge Callado, luego de que se supiera que el fármaco ya había sido registrado.

Al comienzo de la jornada, el presidente de Rusia Vladímir Putin, sorprendió al mundo al anunciar que su país se convirtió el primero en registrar una vacuna contra el Sars-Cov-2, responsable del COVID-19.

Horas después, el gobernador del estado de Paraná Ratinho Junior, reveló el miércoles a las 14 se reunirá con el embajador de Rusia en Brasil Serguei Akopov para firmar este acuerdo de cooperación técnica para la producción la Sputnik V, desarrollada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Gamaleya.

Según informaron medios brasileños, el documento establece que este estado «podrá probar, producir y distribuir la vacuna».

Callado destacó que la investigación avanzará a medida que se comparta la información. «Si todo sucede dentro de los protocolos previstos, la distribución no debería ocurrir antes de la segunda mitad de 2021«, remarcó el director de Tecpar .

«Antes del lanzamiento, no hay posibilidad de poner nada en práctica. Prudencia y seguridad son palabras clave en este proceso», señaló el especialista.

Según informó EFE, las conversaciones entre el estado de Paraná y Moscú ya estaban en marcha desde julio, cuando las autoridades del estado brasileño le entregaron un protocolo de intenciones al embajador ruso para la fabricación del fármaco, el cual fue aprobado sin haber completado todas las fases de ensayos previstos.

Luego de conocerse la noticia de que la vacuna rusa había sido registrada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se refirió al tema con cautela y adelantó que deberá seguir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo, al igual que ocurre con el resto de las investigaciones.

En medio de las críticas de la comunidad científica por la rapidez de los ensayos y la falta de datos publicados, que ponen en duda la seguridad del fármaco, Putin aseguró que la vacuna es «suficientemente eficaz, crea una inmunidad estable» y que «ha superado todas la verificaciones necesarias».

Además, contó que una de sus hijas participó de los ensayos. Aunque no detalló si se trata de María o Katerina, dijo que tuvo 38 grados de temperatura el día de la aplicación, que bajaron a 37 grados en las siguientes 24 horas. «Se siente bien y tiene un alto número de anticuerpos«, reconoció el mandatario ruso.

Brasil es el segundo país del mundo más afectado por el coronavirus. Este fin de semana superó las 100.000 muertes como consecuencia de la pandemia y los tres millones de infectados. Aunque hay estudios que afirman que podría haber diez veces más contagiados, debido a la elevada subnotificación.

Frente a esta situación epidemiológica crítica, el país gobernado por Jair Bolsonaro, que en julio dio positivo en coronavirus y logró recuperarse, intenta ser uno de los primeros receptores del fármaco mediante acuerdos con los laboratorios.

Ya había realizado dos convenios para testear vacunas experimentales en voluntarios locales: la desarrollada por la Universidad de Oxford junto con el grupo farmacéutico británico AstraZeneca y la elaborada por el laboratorio chino Sinovac Biotech.

Fuente: TN