Desde hace cinco años que la línea 137  para asistir en situaciones de violencia de género, familiar y sexual está activa en la ciudad de Posadas, sin embargo, la titular de la línea, Myriam Duarte, sostuvo que están en un proceso de relanzamiento para que la cobertura llegue a toda Misiones.

“Estamos en un rediseño y relanzamiento porque estamos tratando de que tengan acceso al servicio de la línea en toda la provincia, servicios que hasta hace poco tiempo no era posible”,

Aclaró que la línea 137 funciona dentro de la órbita de Ministerio de Gobierno porque responde situaciones de violencia en cuestión de género y familiar y trabaja de la mano de instituciones como la comisaría.

Duarte precisó que Posadas- Garupá, Oberá y Eldorado son las sedes donde hay intervención de la brigada de emergencia, no obstante con el relanzamiento de la línea se ampliará el servicio.

“Tenemos un sistema de recepción de llamadas donde se centralizan y se derivan según el caso (…) Queremos trabajar de capacitación e interacción  la mano con la comisaría de la mujer para que permitan intervenciones de emergencia donde no hay sedes de esta línea”, afirmó.

Comentó que la mayoría de llamadas son por consultas de la misma víctima y/o terceros para saber si determinada situación configura un delito… “Nosotros no queremos que se obligue a la víctima sino animarla y acompañarla para que sepa que no se va encontrar sola”.

Precisó que la idea es acompañar a la víctima durante todo el proceso. Aclaró que la situación de emergencia requiere muchas veces de auxilio de la fuerza policial. A la línea pueden comunicarse cualquier persona, no solo la víctima, sino vecinos que vea una situación de violencia . “Cada vez son más las personas que se involucran y llaman por alguien conocido de otro ámbito que está padeciendo por situaciones de violencia: Sexual, género o familiar”

Precisó que no solo son situaciones de pareja, sino de violencia familiar que por lo general suelen ser orientadas a las mujeres, pero también hay un número bastante importante de violencia de niños y ancianos. En menor medida, hay varones que denuncian a sus parejas y exparejas mujeres.  “En estos casos no se considera violencia de género, pero sí violencia familiar”.

Lo que hace la brigada es ir acompañada de un móvil policial para calmar al agresor y , de ser necesario detenerlo, dependiendo de su nivel de agresión y estado de peligro de la víctima.

Comentó que la línea interactúa con distintos organismos para buscar un espacio de resguardo.

Añadió que cuando hay orden de restricción de acercamiento también pueden denunciarse “Todas las formas de acercamiento a la víctima una vez que haya una medida de restricción constituyen un nuevo delito y hay que volver a denunciar en estos casos se debe llamar y se detiene el agresor”.